23 de agosto de 2026 · 4 min de lectura
Tarjetas regalo para un túnel de lavado: un ingreso que casi nadie ofrece
Cuando alguien busca un regalo rápido y útil para quien tiene coche, casi nunca piensa en un túnel de lavado — no porque no encaje, sino porque casi ningún túnel lo ofrece como opción visible. Es un ingreso que está ahí, sin apenas competencia, y que la mayoría deja pasar.
Por qué funciona mejor de lo que parece
- Es un regalo que sirve a cualquiera con coche. No hay que acertar talla ni gusto — a diferencia de casi cualquier otro regalo, encaja con prácticamente cualquier persona que conduzca.
- El dinero entra antes del servicio, no después. Una tarjeta regalo se cobra en el momento de comprarla, no cuando se usa — es caja que entra ahora, aunque el lavado se haga semanas después.
- Trae clientes que no te conocían. Quien recibe una tarjeta regalo de tu túnel es, la mayoría de las veces, alguien que no habría venido por su cuenta — es una vía de captación distinta a la ficha de Google o las reseñas.
Cuándo se venden más, si sabes cuándo ofrecerlas
Navidad es la época obvia, pero no la única. El Día del Padre, los cumpleaños, o simplemente el regalo de empresa para clientes o empleados son ocasiones donde una tarjeta regalo de lavado resuelve un problema real: qué regalar a alguien a quien no le quieres regalar otra corbata o otro llavero. Si esa empresa además tiene su propia flota de vehículos, hay una conversación comercial más amplia que tener con ella, más allá del regalo puntual.
El error más común: no ofrecerlas activamente
Cómo montarlo sin complicarte
No hace falta imprimir tarjetas físicas ni montar un sistema aparte. Lo mínimo que necesitas es poder vender un importe o un pack de lavados por adelantado, y que quede registrado igual que un bono prepago: alguien paga hoy, y el saldo o los lavados quedan disponibles para cuando la persona que lo recibe decida usarlos. La diferencia con un bono normal es solo el destinatario: uno se lo compra para sí mismo, el otro se lo regala a alguien.
Namicar permite vender bonos y saldos prepago que luego canjea cualquier persona con el código o la tarjeta, así que ofrecer tarjetas regalo no exige montar nada aparte del sistema de bonos que ya llevarías de todos modos para subir el ticket medio. Es la misma lógica que otras fuentes de ingreso extra que no dependen de lavar más coches, solo de aprovechar mejor los que ya entran.
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