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24 de agosto de 2026 · 5 min de lectura

Lavar un coche eléctrico en tu túnel: mitos y qué es verdad

Cada vez entran más coches eléctricos e híbridos por el túnel, y con ellos llega siempre la misma pregunta, tanto del cliente como a veces del propio equipo: ¿esto no será peligroso, con toda esa electricidad ahí dentro? La respuesta corta es que no, y vale la pena tenerla clara para poder explicársela a quien pregunte con cara de duda.

Por qué no hay riesgo real

Los componentes de alto voltaje de un coche eléctrico —batería, motor, cableado principal— van sellados de fábrica precisamente para esto. La carcasa de la batería, como mínimo, cumple el grado de protección IP67: estanca al polvo y capaz de aguantar inmersión en agua durante media hora sin que entre ni una gota. Un lavado por presión, por agresivo que parezca desde fuera, no se acerca a esas condiciones. Los propios fabricantes lo confirman: un coche eléctrico o híbrido se puede lavar en túnel con total seguridad, igual que uno de combustión.

El mito viene de fuera del túnel, no de dentro

La preocupación real con los eléctricos no es el túnel de lavado — es cargar el coche con las manos mojadas o con el conector deteriorado, o sumergirlo por completo en una riada. El lavado normal, con la presión y el tiempo de contacto de un túnel, está muy lejos de ese escenario.

Lo que sí conviene tener en cuenta

  • Punto muerto, no aparcamiento. Un eléctrico o automático tiene que entrar en posición N para que las ruedas giren libres — en modo aparcamiento, se quedan bloqueadas y el túnel no puede arrastrarlo.
  • Freno de mano desactivado, por el mismo motivo: si está puesto, el coche no avanza como debería dentro del túnel.
  • Retrovisores plegados y antena retirada, como en cualquier coche, para evitar golpes con la maquinaria.
  • En híbridos, con algo de batería antes de entrar. Así el coche puede pasar el túnel en modo eléctrico, sin que el motor de combustión arranque a mitad de lavado.

Cómo trasladarlo al cliente sin sonar a excusa

Si un cliente con coche eléctrico duda antes de entrar, la explicación más convincente es la más simple: la batería está sellada igual que el móvil resistente al agua que lleva en el bolsillo, solo que con un estándar bastante más exigente. No hace falta un discurso técnico largo — basta con esa comparación y la indicación de punto muerto y freno de mano, para que el cliente entre tranquilo.

A medida que crezca la proporción de coches eléctricos que pasan por tu túnel, vale la pena que quede anotado en el parte diario si alguno ha tenido alguna incidencia particular, igual que con cualquier otro tipo de vehículo — el histórico es lo que permite detectar si de verdad hay algún patrón o si cada caso es una anécdota aislada.

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