14 de octubre de 2026 · 4 min de lectura
Las instrucciones al cliente en la entrada del túnel: lo que evita muchos de los daños
Muchos de los daños que acaban en reclamación no los causa la máquina, sino un retrovisor sin plegar, una antena olvidada o un freno de mano echado. Son errores del cliente que se evitan con algo muy barato: instrucciones claras en el momento justo, antes de que el coche entre.
Lo que el cliente tiene que saber antes de entrar
- Retrovisores plegados y ventanillas y techo solar bien cerrados.
- Antenas fuera, si no son retráctiles o de aleta. Lo mismo con portabicicletas, cofres de techo o adornos magnéticos.
- Coche en punto muerto y sin freno de mano cuando el túnel lo arrastra por raíles, y el motor como indique tu instalación.
- Dónde parar exactamente y qué indican los semáforos o señales luminosas.
Ojo con los coches automáticos y los modernos
Cómo hacerlo para que se cumpla
- Carteles grandes, con pocos puntos y con dibujos, en la zona donde el coche espera, no a la salida. Si hay que leer un párrafo, nadie lo lee.
- Que el operario lo recuerde en voz alta a quien entra por primera vez o con un coche que no conoce. Diez segundos de explicación evitan una tarde de reclamación.
- Avisa de lo que no aceptas. Si hay vehículos o accesorios que no pueden entrar, que lo diga el cartel antes de pagar, como se explica en cuándo aceptar coches clásicos o de alta gama.
Y si aun así pasa algo
Unas instrucciones visibles no eliminan todos los daños, pero sí cambian mucho la conversación cuando el cliente reclama. Para lo que venga después, aquí tienes qué dice la ley sobre los daños en el túnel y cómo actuar.
En Namicar puedes registrar cada incidencia con el coche afectado y lo que pasó, así que si un tipo de daño se repite lo ves enseguida y puedes reforzar justo esa instrucción.
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