13 de octubre de 2026 · 5 min de lectura
Un cliente de empresa no te paga las facturas: cómo reclamar paso a paso
Con el cliente de mostrador el problema casi no existe: lava y paga. Donde aparecen los impagos es con las empresas a las que facturas a final de mes: una flota, un concesionario, una empresa de alquiler. Las facturas se acumulan, los recordatorios no se contestan y, cuando quieres reaccionar, ya te deben varios meses.
Paso 1: asegúrate de que la deuda está bien documentada
Antes de reclamar nada, revisa que tienes las facturas emitidas correctamente, que el servicio está prestado y documentado (albaranes, registro de lavados por matrícula) y que el plazo de pago acordado ya ha vencido. Sin papeles, cualquier reclamación se complica.
Paso 2: la reclamación amistosa
- Primero, una llamada o un email. Muchas veces es un despiste o un problema interno de su contabilidad. Pregunta, no acuses.
- Si no hay respuesta, un requerimiento de pago por escrito, con el detalle de las facturas y un plazo para pagar. Un burofax con acuse de recibo deja constancia de que lo recibieron.
- Deja de prestar el servicio a crédito. Mientras la deuda esté abierta, que los nuevos lavados se paguen en el momento. Seguir lavando a cuenta solo hace crecer el problema.
Paso 3: el proceso monitorio
Si la vía amistosa no funciona, la Ley de Enjuiciamiento Civil prevé el proceso monitorio, pensado precisamente para reclamar deudas de dinero documentadas. Se presenta una petición en el juzgado con los datos del deudor, el origen y la cuantía de la deuda y las facturas. Para presentar esa petición inicial no hace falta abogado ni procurador.
El juzgado requiere al deudor para que, en un plazo de veinte días, pague o explique por qué no debe. Si no hace ninguna de las dos cosas, puedes pedir la ejecución. Si se opone, el asunto pasa a juicio: hasta 2.000 € tampoco es obligatorio ir con abogado ni procurador; por encima de esa cifra, sí.
No lo dejes correr
Mejor prevenir
Con clientes de flota o empresa, pacta por escrito el plazo de pago antes de empezar, factura cada mes sin retrasos y no dejes que la deuda pase de un mes o dos sin reaccionar. Es lo mismo que con los abonados particulares: el recobro de impagos funciona mucho mejor cuanto antes se detecta.
En Namicar, la facturación y los lavados realizados quedan registrados en el mismo sitio, así que si algún día tienes que reclamar, ya tienes la documentación ordenada para demostrar lo que se hizo y lo que se debe.
¿Lo ves claro? Prueba Namicar 2 meses gratis, sin permanencia.
Desde 179 €/mes
Ver cómo Namicar prepara tu facturación